un posteo mas.... les cuento el porque de esta nueva entrada.... hace muy poco me mude, todavia sigo acomodando cosas, y encontre esta carta que hace muchisimos años me escribio mi vieja, cuando cumpli mis 23 años, es un fragmento de una carta publicada de aquel entonces, modificada por ella.... de poesia mucho no tiene pero es puro sentimiento... si mal no recuerdo fue muy poco despues de la muerte de mi abuela, nose que la motivo en darnos una copia a mi hermano y otra a mi de su puño y letra, pero leyendola hoy despues de mucho tiempo, me emociono! .... y quise compartirla con ustedes!.espero que les guste. ahi va!
Mis amados hijitos:
El día que este mas viejo y ya no sea mas el mismo, tengan paciencia conmigo y compréndanme.
Cuando derrame comida sobre mi camisa y olvide como atarme los zapatos, recuerden las horas que pase enseñándoles a hacer las mismas cosas. Si cuando conversan conmigo, repito y repito la misma cosa que ustedes ya conocen de sobra, no me interrumpan y escúchenme. Cuando eran pequeños, para que se durmieran tuve que contarles mil veces el mismo cuentito. Acéptenme y perdónenme, ya que el niño pronto seré yo. Cuando me vean inútil e ignorante frente a computadoras y otros aparatos tecnológicos de la nueva generación, que ya no podré entender, les suplico que se den todo el tiempo que sea necesario para no lastimarme con sonrisas burlonas. Acuérdense que les enseñe tantas cosas desde comer, vestirse y orientarse para enfrentar la vida. Ustedes son el producto del amor y del cariño.
Cuando me fallen mis piernas por estar cansado para andar, necesito que me den una mano tierna para apoyarme, como lo hice cuando empezaron ustedes a caminar con sus débiles piernitas. Por ultimo, cuando algún día me oigan decir que ya no quiero vivir y solo desearía morir, no se enojen. Algún día entenderán que esto no tiene nada que ver con su cariño y lo mucho que los amo. Traten de comprender que ya no vivo sino sobrevivo y esto no es vivir. Piensen entonces que con el paso que me adelanto en irme, estaré construyendo otra ruta en otro lugar, pero siempre con ustedes.
Cuando derrame comida sobre mi camisa y olvide como atarme los zapatos, recuerden las horas que pase enseñándoles a hacer las mismas cosas. Si cuando conversan conmigo, repito y repito la misma cosa que ustedes ya conocen de sobra, no me interrumpan y escúchenme. Cuando eran pequeños, para que se durmieran tuve que contarles mil veces el mismo cuentito. Acéptenme y perdónenme, ya que el niño pronto seré yo. Cuando me vean inútil e ignorante frente a computadoras y otros aparatos tecnológicos de la nueva generación, que ya no podré entender, les suplico que se den todo el tiempo que sea necesario para no lastimarme con sonrisas burlonas. Acuérdense que les enseñe tantas cosas desde comer, vestirse y orientarse para enfrentar la vida. Ustedes son el producto del amor y del cariño.
Cuando me fallen mis piernas por estar cansado para andar, necesito que me den una mano tierna para apoyarme, como lo hice cuando empezaron ustedes a caminar con sus débiles piernitas. Por ultimo, cuando algún día me oigan decir que ya no quiero vivir y solo desearía morir, no se enojen. Algún día entenderán que esto no tiene nada que ver con su cariño y lo mucho que los amo. Traten de comprender que ya no vivo sino sobrevivo y esto no es vivir. Piensen entonces que con el paso que me adelanto en irme, estaré construyendo otra ruta en otro lugar, pero siempre con ustedes.
Mamà.
Foto: Google



